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Amanecer sobre las colinas junto al mar

Rumbo. Fijado.

Magia con los números delante,
contada como un colega.

Este es el manifiesto de NAVIQ. Por qué nos negamos a aceptar que una reserva se hunda en una bandeja de entrada, y qué hacemos al respecto.

No montamos NAVIQ desde una hoja de cálculo. Lo montamos porque nos negábamos a aceptar que esas experiencias, y ese dinero, se perdieran por un agujero que tenía arreglo.

El detonante

I

Lo que nadie quería mirar

En la náutica, los mejores clientes no escriben en horario de oficina. Escriben cuando sueñan.

El viernes a las 22:00, con una copa de vino y ganas de una escapada. El domingo por la mañana, mirando el mar desde el paseo. Un martes de agosto a las tres de la tarde, cuando la oficina está cerrada y el deseo está más encendido que nunca. «¿Tenéis algo este fin de semana?» — envían el mensaje, y esperan.

Y la respuesta llega el lunes. Cuando ya han reservado en otro sitio.

Durante años, la industria entera aceptó esto como parte del paisaje, como la marea o el viento. Nadie lo contabilizaba, porque la reserva que no llegó a existir no aparece en ninguna cuenta. Es el agujero más caro y el más invisible: dinero fantasma, reservas que se hundieron sin hacer ruido.

Eso era lo que estaba mal. Y a casi nadie parecía importarle.

II

Por qué no pudimos quedarnos quietos

A nosotros nos pasa una cosa: nos vuelven locos las embarcaciones. Todas. Desde una moto de agua lanzada mar adentro, con la que uno se siente de golpe más vivo, hasta el yate premium desde el que uno se siente, por un día, dueño del horizonte. Libertad, adrenalina, estatus, esa experiencia que se te queda dentro. Creemos de verdad que el mar cambia el día de una persona.

Y justo por eso nos dolía ver la escena al revés: alguien con las ganas intactas, escribiendo a las 22:40 «quiero vivir esto»… y un silencio al otro lado. Un cliente listo para sentirse vivo, y una reserva que se apaga por no haber nadie despierto para decirle «sí, te lo aparto».

No montamos NAVIQ desde una hoja de cálculo. Lo montamos porque nos negábamos a aceptar que esas experiencias —y ese dinero— se perdieran por un agujero que sí tenía arreglo.

III

Nuestra filosofía: magia con los números delante

Así que construimos un contramaestre que no duerme.

Un sistema de ventas que responde en segundos, 24/7, en tus tres canales, solo lo que tú has aprobado palabra por palabra. Que filtra al curioso y te reserva a ti para lo que importa. Que en cuanto aparece una duda sensible no improvisa: la capta y te la pasa.

Sí, suena a magia. Que las reservas entren mientras duermes lo es. Pero aquí está lo que nos separa de todos los que venden humo con purpurina: nosotros te enseñamos los números primero. Antes de montar nada, medimos cuánto estás perdiendo hoy y te lo ponemos delante. No cobramos el grueso hasta que lo ves funcionando en tu club. Y si no cumple, te devolvemos hasta el último euro.

Esa es nuestra filosofía en cuatro palabras: magia, pero demostrada. La transformación de un mago, con la honestidad de quien te enseña la letra pequeña antes de que la pidas — y contada como te la contaría un colega que sabe de esto y no te vende nada que no se crea.

IV

Súbete a bordo

Si diriges un club, ya sabes de qué agujero hablamos. Lo has sentido cada lunes.

La buena noticia es que tiene tapa. Cada semana de temporada que pasa sin resolverlo es dinero que no vuelve el año que viene — pero cada semana con el Contramaestre en marcha es un cliente más disfrutando del mar en lugar de otro que se fue a la competencia.

No dejes que la próxima reserva se hunda en tu bandeja de entrada.

NAVIQ. Convertimos los mensajes que pierdes en reservas que cierras.

04En qué creemos

Seis reglas que no negociamos

Confianza, profesionalidad, simpatía, empatía y trabajo en conjunto. Suena bonito en una diapositiva, así que aquí está lo que significa en la práctica.

P1

Los números primero

Antes de montar nada medimos cuánto pierdes hoy y te lo ponemos delante. Si el número no compensa, te lo decimos nosotros.

P2

Tus palabras, no las nuestras

No sale publicada una sola frase que no hayas leído y aprobado. Tu club habla como tu club, no como una plantilla.

P3

Nunca improvisamos

Cuando aparece una duda delicada —patrón, fianzas, cualquier tema legal— el sistema de ventas no se inventa nada. Recoge el dato y te avisa.

P4

El riesgo lo corremos nosotros

No cobramos el grueso hasta que lo ves funcionando en tu club. Y si el primer mes no cumple, devolvemos hasta el último euro.

P5

Pocos clubes a la vez

Montamos cada club a mano y estamos encima el primer mes. Por eso solo cogemos dos o tres al mes: es un cuello de botella real, no un contador falso.

P6

Cero jerga

No vas a oírnos hablar de tecnología. Vas a oírnos hablar de reservas, de fines de semana y de dinero que hoy se escapa.

05Cómo hablamos

Como el mejor patrón del puerto

Rebeldes en el fondo, cercanos en la forma. Rebeldes contra nuestra propia categoría: la agencia genérica, aburrida y llena de humo. Eso significa atreverse a decir verdades incómodas, como que lo caro no es contratarnos: lo caro es el agujero que ya tienes abierto.

Pero nada de rebeldía de pose ni de tono de startup gritona. Firmes, no arrogantes. Con humor, no payasos.

Y llano, siempre. Cero jerga técnica. La autoridad se demuestra con claridad y con datos, no con palabras difíciles. Si algo responde en segundos, decimos que responde en segundos.

Sabe muchísimo, te lo explica sencillo, te trata de tú, no te vende humo y le echa gracia.

06El equipo

Pocos clubes, mucha atención

No somos una agencia con capas de gestión entre tú y quien ejecuta. Cada club lo montamos a mano y el primer mes estamos encima del sistema, afinando respuestas con las conversaciones reales que entran en tu bandeja.

Por eso solo podemos coger dos o tres clubes nuevos al mes. No es escasez de marketing: es que no cabemos en más sin bajar el listón.

Y por eso el precio de ahora es el de fundador. Esta estructura y este acompañamiento existen porque estamos construyendo nuestros primeros casos. Cuando haya cola, no podremos trabajar así.

¿Dónde estamos? En Madrid, España, y trabajamos con clubes de toda la costa.

Yate navegando en mar abierto visto desde el aire

Súbete a bordo

Sin humo.
Con tus palabras. Contigo.

Hagamos la Auditoría de Fugas, pongámosle un número real a lo que pierdes, y decide con los datos delante.

Pedir mi Auditoría de Fugas